3 historias REALES de universos paralelos ¿LAS MÁS CREÍBLES? –

Y si ya estuviste aquí, pero en otra versión de tu vida.

Si lo que soñaste anoche en realidad lo viviste en un universo paralelo, hoy conocerás tres historias reales que podrían probar que hay otros mundos coexistiendo con el nuestro.

Y la última te va a dejar sin palabras.

Yo soy Ray y esto es Mitos y leyendas.
Lerina García, la mujer que despertó en el mundo equivocado.

Lerina García se levantó una mañana creyendo que sería un día normal como cualquier otro, pero al vestirse se dio cuenta de que sus sábanas no eran las mismas.

Pensó que quizá las había cambiado sin recordarlo, pero algo en su interior le decía que algo estaba fuera de lugar.
Fue al trabajo en la misma ruta de siempre.

condujo su mismo coche, llegó a su edificio habitual, saludó al portero y subió al piso donde trabajaba hacía más de 20 años.

Pero cuando llegó a su oficina, el nombre en la puerta ya no era el suyo, ni siquiera figuraba en los registros.

Pensó que era un error administrativo o una broma de mal gusto, pero cuando pidió hablar con recursos humanos, le informaron que nunca había trabajado allí.
Incluso le mostraron su historial vacío en el sistema.

Y fue entonces cuando la ansiedad comenzó a crecer sin freno.

Volvió a su casa desesperada buscando a su pareja con quien llevaba 7 años de relación.

Pero al llegar encontró a otro hombre viviendo con ella, el cual dijo llamarse Igual que su anterior pareja, pero no la conocía.
Tenía pruebas de identidad, contratos firmados y documentos que confirmaban que él vivía allí desde hacía años.

Lerina fue al hospital a pedir su historial médico, creyendo que tal vez había sufrido un episodio disociativo o amnesia, pero lo que encontró fue peor.

En los documentos figuraban intervenciones quirúrgicas que nunca recordaba haberse hecho alergias que jamás tuvo y diagnósticos que no encajaban con su salud actual.
consultó a psiquiatras, neurólogos y expertos en memoria, pero nadie encontró anomalías en su comportamiento.

Su mente estaba lúcida, no tenía antecedentes psiquiátricos ni signos de enfermedad mental, lo que la llevó a la conclusión más escalofriante de todas.

Tal vez había despertado en otro mundo, parecido, pero no idéntico.
En este nuevo mundo, su trabajo era otro.

Su pareja no existía, su historia médica había cambiado y ciertos detalles históricos menores que ella recordaba de forma precisa habían transcurrido de otra manera, según los archivos y las noticias, como si viviera en una dimensión casi igual, pero con ligeras desviaciones.
decidió hacer público su testimonio en un foro de fenómenos inexplicables y recibió decenas de mensajes de personas que aseguraban haber vivido situaciones similares, casos donde personas despertaban en casas con pequeños detalles distintos o que recordaban familiares que nunca existieron en este plano.

Pero lo más perturbador fue que algunos usuarios empezaron a describir cambios masivos en eventos globales, asegurando que en su mundo Nelson Mandela había muerto en prisión, mientras que en este vivió hasta el año 2013, lo que más tarde
sería conocido como el efecto Mandela Lerina.

Nunca pudo regresar a su supuesto mundo original.

Siguió viviendo en este plano, pero jamás dejó de buscar pistas de que su vida anterior fue real.

mantenía un blog personal donde registraba cada diferencia que encontraba, cada anomalía, cada rastro que probara que su conciencia había sido transferida.
Muchos científicos desestimaron su relato como un caso de falsa memoria o síndrome confabulatorio, pero nunca pudieron explicar cómo era posible que Lerina conociera detalles íntimos de personas que aquí no existían o cómo identificaba objetos que jamás había visto, pero que describía con total precisión.
Incluso llegó a mostrar recibos, facturas y correos electrónicos impresos de personas y empresas que en esta línea temporal no existían ni dejaban rastro en internet.

Documentos que algunos expertos analizaron sin poder confirmar ni refutar completamente su origen, lo que aumentó el misterio.

Para muchos, Lerina García es una prueba viviente de que los universos paralelos no solo existen, sino que es posible saltar entre ellos sin saberlo.
Su historia se volvió viral, fue traducida a varios idiomas y hasta hoy sigue sin una explicación oficial.

ni lógica ni racional.

Si alguna vez despertaste sintiendo que todo está ligeramente cambiado, que algo no encaja, aunque no sepas que tal vez ya cruzaste de línea sin darte cuenta, porque según Lerina lo más aterrador no es haber viajado entre mundos, sino no saber cómo ni cuándo sucedió.
Y si creías que esa historia era impactante, espera a conocer la siguiente, porque no solo incluye evidencia documentada, sino grabaciones de una llamada de emergencia donde una persona afirma haber cruzado a un universo alternativo en tiempo real.

La llamada de emergencia de Riley, el hombre que dijo venir de otro universo.
Una noche tranquila en el año 1989, un operador del servicio de emergencias del condado de la Fallet en Luisiana respondió a una llamada que empezaría como una confusión y terminaría como uno de los archivos más inexplicables jamás grabados.

Del otro lado de la línea se escuchaba la voz temblorosa de un hombre que decía llamarse Riley y pedía ayuda porque había aparecido en medio de un campo sin saber cómo llegar allí.
Lo perturbador era que parecía convencido de no estar en su mundo.

El operador intentó ubicarlo con preguntas básicas, pero Riley no reconocía ningún punto de referencia.

No sabía en qué país estaba y lo único que repetía una y otra vez era que todo se sentía similar, pero no igual como si estuviera en un mundo espejo.
Riley afirmaba que recordaba perfectamente haber caminado por una avenida de su ciudad momentos antes de cruzar una intersección y de repente ya no estaba allí, sino en un camino rural rodeado de árboles desconocidos, sin ningún edificio ni personas a la vista.

Decía que los anuncios en las carreteras tenían símbolos distintos, que los automóviles se veían extraños y que incluso el cielo tenía un tono más pálido que lo habitual, aunque el aire y el olor del ambiente le resultaban muy familiares como un deyabu prolongado.
Lo que más llamó la atención del operador fue cuando Riley preguntó si seguía vigente el presidente, que según él estaba en el poder en su país, porque aquí nadie lo conocía, lo que dejó al operador sin palabras y comenzó a tomarlo más en serio.

Riley lloraba mientras decía que necesitaba volver, que no entendía qué estaba pasando, que las estrellas en el cielo estaban en constelaciones que jamás había visto y que tenía la sensación de haber cruzado a un mundo que no era el suyo, pero tan parecido que dolía.

La llamada duró más
de 12 minutos.

fue grabada y archivada como una llamada de confusión mental o trastorno psicótico, pero los técnicos no encontraron alteraciones en la voz ni consumo de sustancias y el patrón cardíaco reflejaba estrés real no fingido ni inducido.

La llamada se hizo pública años después, cuando un extbajador la filtró como parte de una investigación paranormal, asegurando que ese caso nunca se resolvió, porque jamás pudieron ubicar al hombre ni en hospitales, ni con bases de datos de nombres similares, ni en denuncias de
desaparecidos.

Expertos en fenómenos anómalos como Jack Ballet y el propio John Kill mencionaron el caso en sus archivos privados, clasificándolo como una posible manifestación interdimensional, algo que ocurre de forma espontánea, como si las capas de la realidad se abrieran por error y dejaran pasar conciencias.
Usuarios de internet analizaron la llamada en foros especializados.

Muchos afirmaban que Riley hablaba con sinceridad.

Otros lo vinculaban con teorías del deslizamiento de realidades, donde ciertos puntos geográficos son más propensos a actuar como puertas entre dimensiones, especialmente durante cambios electromagnéticos o eventos solares.
Algunos apuntaron que el campo electromagnético de la Tierra podría generar alteraciones espaciotemporales en determinadas circunstancias, permitiendo que ciertas personas atraviesen brevemente a otros planos sin explicación científica, lo que coincide con reportes históricos de desapariciones momentáneas y reapariciones a kilómetros de distancia sin memoria.
En los años 90, otros operadores reportaron llamadas similares, aunque ninguna con el nivel de coherencia y detalle de la llamada de Riley, quien describía con precisión edificios y marcas comerciales que no existían aquí, pero que aparecían en relatos de otras personas con experiencias similares.

Lo más impresionante es que en la grabación completa, Riley menciona un tipo de aparato de comunicación que aquí no se inventó hasta dos décadas después, lo que ha llevado a muchos a pensar que quizás venía de una realidad más avanzada que la nuestra en tecnología.
La última frase de Riley antes de que la llamada se cortara fue una súplica desgarradora diciendo que si alguien encontraba una forma de volver, por favor lo contactara.

dejó su número, pero no correspondía a ningún registro ni país conocido, lo que aumentó el misterio.

Desde entonces, muchos creen que el caso de Riley no es una simple llamada de pánico, sino un testimonio único de un cruce entre mundos registrado en tiempo real y que podría ser la clave para entender que nuestra realidad tal vez es solo una entre
miles.

Y si esta historia te pareció perturbadora, espera a conocer la siguiente, porque en ella, un avión desaparecido en los años 60 volvió a aparecer intacto décadas después con el piloto afirmando que solo habían pasado minutos.

El vuelo 914, el avión que desapareció y aterrizó 37 años después.

Era 2 de julio de 1955 cuando el vuelo 914 de la aerolínea Panam despegó desde Nueva York con destino a Miami, transportando a 57pasajeros y seis tripulantes, todos ellos aparentemente normales, con un viaje común por delante.

El vuelo debía
durar solo 3 horas, pero jamás llegó a su destino y fue reportado como desaparecido.

Tras perder contacto con los radares, no hubo señales de emergencia, ni restos del avión, ni rastros en el océano, ni pistas en la costa, ni absolutamente nada.

Durante décadas, el caso del vuelo 914 fue uno de los misterios, sin resolver más impactantes de la aviación catalogado como accidente sin recuperación, hasta que una transmisión radial desde el aeropuerto de Caracas en Venezuela el 9 de septiembre de 1992, lo cambió todo.
Controladores aéreos venezolanos recibieron comunicación desde un avión que pedía permiso para aterrizar, afirmando ser el vuelo 914 procedente de Nueva York.

Confundidos, intentaron confirmar la información.

El piloto insistía que llevaban poco más de 3 horas de vuelo y que debían aterrizar de inmediato.
Cuando el avión descendió y se acercó a pista, los operadores en la torre observaron un modelo antiguo que ya no estaba en servicio desde hacía más de 30 años con un diseño clásico y logotipos de Panam que ya no existían desde 1991.

La tensión creció cuando los operadores intentaron pedir explicaciones y el piloto, al ver los vehículos de seguridad acercarse, decidió despegar nuevamente, sin autorización ni contacto visual, abandonando el aeropuerto y perdiéndose en el radar, dejando a todos los presentes en estado de shock absoluto.

Solo una persona logró
acercarse lo suficiente.

Antes del despegue fue un trabajador de pista que dijo haber visto por la ventana a los pasajeros mirando confundidos y aterrados como si supieran que algo andaba mal y que estaban atrapados en un mundo que no reconocían.

Los operadores registraron la conversación, grabaron el audio del piloto y el incidente quedó documentado por varios técnicos, pero el archivo fue inmediatamente clasificado como anomalia sin registro oficial y enviado a autoridades superiores que nunca volvieron a hablar del caso ni
permitieron investigaciones abiertas.

Años más tarde, un periodista venezolano llamado Juan Manuel Capote filtró el incidente asegurando que los archivos de ese día fueron ocultados deliberadamente, porque lo que ocurrió no podía explicarse con lógica convencional, ni física aerodinámica, ni tecnología conocida por la humanidad.
Según los documentos obtenidos, el avión tenía la misma matrícula que el vuelo 914, perdido en 1955, y los nombres de la tripulación y pasajeros coincidían exactamente con la lista original enviada por Panam cuando se reportó la desaparición décadas atrás sin margen de error.

Los expertos que analizaron el caso llegaron a una conclusión estremecedora.
El vuelo había atravesado un pliegue temporal, una especie de salto entre dimensiones que lo sacó de nuestra línea de tiempo para traerlo de vuelta 37 años después, como si el tiempo nunca hubiera pasado.

Lo más inquietante fue que uno de los controladores recibió una hoja que cayó de la cabina del piloto antes de despegar.
Era una guía de vuelo fechada en 1955 con tinta vieja y papel deteriorado, lo que confirmaba que no era una recreación ni una copia reciente.

Este documento está en poder de una fundación privada que investiga anomalías espaciotemporales y ha sido analizado por peritos forenses que afirman que la antigüedad del papel y la tinta son auténticas y que la fecha impresa coincide con el día en que desapareció el vuelo 914.
El caso fue abordado por programas de misterio como Más Allá del Límite y Ancient Alliance.

Así como por foros de aviación que consideran que este tipo de fenómenos pueden deberse a alteraciones en el campo cuántico de la Tierra o incluso a experimentos militares fuera de control.

El vuelo 914 hoy es símbolo de lo que los científicos llaman eventos de desplazamiento temporal espontáneo, donde personas o vehículos desaparecen y reaparecen en condiciones imposibles para la física tradicional, como si hubieran sido absorbidos por una dimensión paralela y devueltos más
tarde.

Algunos creen que los pasajeros viven en otra línea de tiempo y el avión atravesó una brecha que solo duró segundos para ellos, pero que en nuestra realidad fue casi una vida completa y que al notar la diferencia, el piloto decidió huir para proteger a los suyos.

Es posible que existan grietas en la realidad que permitan cruzar entre mundos.
Y si no fue un error, sino una advertencia, ¿podrían estos fenómenos explicarse con ciencia aún no descubierta o simplemente forman parte del gran misterio que rodea nuestra existencia? Tres casos impactantes, tres relatos reales, tres historias difíciles de desmentir que nos obligan a cuestionar nuestra percepción del tiempo, el espacio y la realidad misma.
Si estos sucesos ocurrieron, cuántos más no han sido contados aún.

Y tú, ¿cuál historia te pareció más creíble? ¿Creesen los universos paralelos? Déjalo en los comentarios y no te pierdas el próximo video donde exploraremos testimonios reales de personas que aseguran haber sido contactadas por seres de otra dimensión.