Extraterrestres, Ángeles y Mundos Paralelos: Las Revelaciones del Libro de Urantia

 

¿Sabías que existe un libro que describe en detalle la vida de los extraterrestres, los ángeles e incluso los mundos paralelos que rodean a la Tierra? Un libro que fue ocultado por décadas por su contenido demasiado revelador. Hoy te mostraré 21 de sus secretos más impactantes. Yo soy Ray y esto es Mitos y leyendas.

Si te gustan los misterios del universo, te invito a suscribirte, porque lo que descubrirás hoy te hará ver la realidad de otra forma. 21. El universo está organizado en siete superuniversos. Uno de los conceptos más fascinantes que plantea el libro de Urantia es la verdadera estructura del universo. Según este misterioso texto, el cosmos no es caótico ni está formado por un número infinito de galaxias dispersas.

Al contrario, el universo está cuidadosamente diseñado y organizado en siete enormes superuniversos, cada uno de ellos girando en torno a un centro cósmico que sería el punto de origen de toda la creación. Estos superuniversos no son simples agrupaciones de estrellas. Se describe que cada uno de ellos contiene cientos de miles de millones de galaxias, cada una con incontables sistemas solares, planetas y formas de vida.

En otras palabras, la Vía Láctea con sus billones de estrellas sería solo una pequeña fracción de uno de estos siete superuniversos. Pero lo más impactante de esta revelación no es el número o la escala, sino el diseño. Según el libro de Urantia, esta organización no es producto del azar. Cada superuniverso tiene un propósito específico en el desarrollo espiritual y material de las razas que lo habitan.

Hay jerarquías de administración cósmica, centros de gobierno espiritual y entidades de orden superior que mantienen el equilibrio y la armonía universal. Además, estos superuniversos giran alrededor de un núcleo central conocido como el universo de Jabona, que sería el lugar más cercano al paraíso, el centro eterno de toda la creación.

Y si esto ya te parece asombroso, espera descubrir lo que el libro dice sobre la vida en esos mundos. Porque el siguiente secreto revela cuántos planetas como el nuestro están realmente habitados. 20. Existen más de un millón de planetas habitados. Mientras que la ciencia moderna apenas comienza a descubrir exoplanetas en otras estrellas, el libro de Urantia va mucho más allá.

Según sus páginas, la vida en el universo no es un fenómeno aislado ni raro. En realidad, existen millones de mundos habitados repartidos en todos los superuniversos. El libro habla específicamente de más de un millón de planetas habitados en nuestra región cósmica más cercana y sugiere que este número es apenas un punto de partida.

La vida en su forma biológica y espiritual sería un fenómeno extendido y cuidadosamente planificado por portadores de vida. Entidades cósmicas encargadas de implantar la chispa vital en los mundos apropiados. Cada uno de estos planetas tendría su propio ritmo de evolución con civilizaciones que podrían estar en diferentes fases, algunos apenas emergiendo de la barbarie, otros miles de años adelantados a nosotros y algunos que han alcanzado niveles espirituales incomprensibles para la mente humana.

Además, estos mundos no estarían aislados. según el libro, forman parte de una red de intercambio de conocimiento, cultura y espiritualidad, siempre bajo la vigilancia de inteligencias superiores que velan por el equilibrio cósmico. Pero lo más inquietante viene ahora, porque si existen tantos mundos con vida, ¿qué papel juega la Tierra en todo esto? El siguiente secreto sugiere que nuestro planeta no es un mundo cualquiera, sino un verdadero experimento. 19.

Nuestro sistema planetario es un experimento. Según el libro de Urantia, la Tierra, que en sus páginas es llamada Urantia, no es simplemente un planeta más dentro de millones de mundos habitados, no. Nuestro planeta es parte de un experimento cósmico de evolución biológica. Esto significa que la vida en la Tierra no se desarrolló de manera totalmente natural o al azar.

Desde los primeros momentos de su formación, el planeta fue seleccionado por los portadores de vida como un laboratorio especial, un lugar donde probar nuevas combinaciones de vida, nuevas formas de evolución genética y nuevos modelos de desarrollo social y espiritual. En palabras del libro, Urantia es un mundo decimal, lo que implica que solo uno de cada 10 mundos recibe la categoría de experimental.

Aquí ciertas reglas cósmicas son más flexibles, permitiendo un desarrollo más dinámico, pero también más complejo y difícil. Esto explicaría, según algunos estudiosos, la extraordinaria diversidad biológica de la Tierra, así como los grandes saltos evolutivos que desconciertan a los científicos. Pero el libro va más allá, sugiere que la historia humana, las civilizaciones, las guerras, el avance científico, el despertar espiritual también forma parte de este gran experimento y que todo está siendocuidadosamente observado y registrado

por inteligencias superiores que desean ver cómo reacciona una raza como la nuestra bajo condiciones tan particulares. ¿Te imaginas lo que esto significa? No seríamos un simple mundo más, sino un laboratorio en medio de un vasto cosmos. Y lo que nos espera en el siguiente secreto te hará preguntarte quiénes más están observando nuestra evolución. 18.

Jesús no es un humano común. Entre todos los secretos del libro de Urantia, uno de los más polémicos es el que concierne a Jesús de Nazaret. Porque en este texto Jesús no es presentado simplemente como un profeta o un maestro espiritual. Tampoco es visto solo como un hijo de Dios en el sentido religioso tradicional. Según el libro de Urantia, Jesús es mucho más.

Es un hijo creador, una entidad cósmica de altísimo rango enviada para encarnar en el mundo físico. En este relato, Jesús, conocido en el libro como Micael de Nevadón, es un ser que ya existía desde antes de la creación de nuestro universo local, un creador de sistemas estelares, de mundos de vida misma.

Su encarnación como humano en Urantia no fue accidental. Fue una elección consciente, parte de un proceso por el cual los hijos creadores experimentan la vida en sus propios universos. Este proceso es descrito como una forma de acercarse a sus propias criaturas, comprender su evolución, su sufrimiento y sus luchas espirituales.

Jesús habría aceptado este rol no para conquistar ni imponer, sino para guiar a la humanidad en su desarrollo espiritual. Además, el libro afirma que muchos de los detalles de su vida han sido malinterpretados por siglos, que su propósito no era fundar una religión específica, sino sembrar el conocimiento de que cada ser humano es un hijo del universo llamado a evolucionar hacia su origen divino.

Pero si la historia de Jesús fue mal contada, ¿qué otros relatos han sido distorsionados? El siguiente secreto revela que incluso la historia de Adán y Eva es muy diferente a lo que siempre nos dijeron. 17. La historia de Adán y Eva es real, pero muy diferente a lo que siempre nos dijeron. 17. La historia de Adán y Eva es real, pero muy diferente.

Uno de los relatos más antiguos y conocidos de la humanidad es la historia de Adán y Eva. La mayoría de las religiones la han presentado como una simple alegoría del origen de la humanidad o como un mito moralizante. Sin embargo, en el libro de Urantia, la historia de Adán y Eva es mucho más profunda y mucho más extraña.

Según este texto, Adán y Eva eran seres reales, pero no humanos en el sentido estricto. Eran seres celestiales enviados a la Tierra como parte de un proyecto de mejoramiento genético y espiritual de la raza humana. En el lenguaje del libro eran Material sons and Daughts, es decir, hijos e hijas materiales, inmortales y portadores de una genética avanzada.

Su misión era ayudar a las tribus primitivas de la humanidad a elevarse en todos los aspectos intelectuales, morales y físicos. Su llegada a Urantia era parte de un plan evolutivo cuidadosamente organizado. Sin embargo, las cosas no salieron como se esperaba. La historia de la caída no fue simplemente la desobediencia de una orden divina, sino el resultado de una serie de decisiones que comprometieron el plan original.

Los errores de Adán y Eva habrían causado una interrupción en el proceso de elevación genética, provocando un retraso en la evolución humana que aún hoy sufrimos. En este relato no hay manzanas ni serpientes, sino un drama cósmico de ingeniería genética y responsabilidad espiritual. Y si el paraíso del Génesis también fue malinterpretado, ¿qué es en realidad ese mítico lugar? El siguiente secreto nos dice que el paraíso no es un plano espiritual etéreo, sino un lugar físico muy real. 16.

El paraíso es un mundo físico. Quizás una de las ideas más impactantes que ofrece el libro de Urantia es la descripción del paraíso, no como un cielo abstracto, ni como un estado espiritual, sino como un mundo físico, el centro literal del universo. Según el libro, El paraíso es el núcleo material y energético de toda la creación, un planeta o esfera gigantesca, eternamente estable que no orbita ni gira.

Es el eje en torno al cual giran los siete superuniversos. El origen de toda la energía, la gravedad y el espacio mismo. En sus descripciones, el paraíso no está hecho de materia ordinaria. Es un plano de realidad material superior, absolutamente real. Pero más allá de lo que la ciencia terrestre podría imaginar, allí reside la deidad universal y hacia allí viajan eventualmente los seres evolucionados que completan su proceso de ascensión espiritual.

Pero lo más increíble es que, según el texto este viaje no es metafórico. Las almas avanzadas literalmente se trasladan pasando por mundos de entrenamiento y perfeccionamiento hasta alcanzar el paraíso como destino físico final. Este concepto rompe por completo con lasideas tradicionales de un cielo intangible y abre la puerta a un universo donde materia y espíritu están entrelazados de formas que la humanidad apenas comienza a comprender.

Y si el paraíso es tan real, ¿qué otros seres y fuerzas existen en ese vasto universo físico? Lo que viene en el siguiente secreto te sorprenderá porque en nuestro propio planeta hay seres invisibles entre nosotros. 15. Existen seres intermedios en la tierra. Uno de los secretos más inquietantes del libro de Urantia es la existencia de los llamados seres intermedios.

Según el texto, estos seres coexisten con nosotros en la tierra, pero no los vemos. No son humanos ni ángeles en el sentido tradicional. Son una especie única de entidad que habita un rango intermedio de existencia entre la materia y el espíritu. El libro explica que estos seres fueron creados para actuar como guardianes, observadores e intermediarios en el proceso evolutivo del planeta.

No tienen cuerpos físicos, por lo que son invisibles para los sentidos humanos. Sin embargo, sí pueden interactuar de maneras sutiles con nuestro mundo, a veces influyendo en pensamientos, sueños o fenómenos que muchas culturas llaman paranormales. Según Urantia, estos seres intermedios han estado presentes desde hace cientos de miles de años, acompañando la evolución de la humanidad.

Algunos trabajan en armonía con los ángeles guardianes, ayudando a mantener el equilibrio del planeta y protegiendo a individuos clave en momentos críticos de la historia. Pero también se menciona que no todos los seres intermedios son leales. Algunos se habrían desviado del plan cósmico y sus actividades explicarían fenómenos negativos, apariciones fantasmales, experiencias de abducción e incluso ciertas manifestaciones de mal en el mundo.

Y si estos seres invisibles ya no rodean, imagina lo que descubrirás cuando te diga la verdad sobre los ángeles, porque lo que viene contradice todo lo que nos enseñaron sobre ellos. 14. Los ángeles no tienen alas. Cuando pensamos en ángeles, la imagen que viene a la mente es clara. Figuras humanas con enormes alas blancas vestidas con túnicas resplandecientes.

Sin embargo, el libro de Urantia destruye por completo esta imagen popular. Según sus enseñanzas, los ángeles son entidades energéticas de inteligencia superior. No poseen un cuerpo físico, no tienen alas. No caminan ni vuelan como lo haría un pájaro. Su forma es más cercana a un campo de energía consciente que a un ser con cuerpo tangible.

El motivo de la confusión, explica el libro, es que los antiguos videntes y profetas interpretaron las manifestaciones de energía de estos seres como alas. En realidad, lo que veían era la luminosidad, la vibración o la resonancia energética que rodea su presencia. Estos ángeles tienen tareas muy concretas, actúan como guías, protectores e instructores espirituales.

Cada ser humano, dice Urantia, tiene asignado un ángel guardián o un grupo de ellos que velan por su evolución espiritual sin interferir directamente en el libre albedrío. Lo más sorprendente es que estos ángeles son conscientes del flujo del tiempo y de los múltiples niveles de la realidad. pueden trasladarse entre dimensiones y actuar en sincronía con otros seres superiores en un universo mucho más organizado de lo que imaginamos.

Pero si los ángeles trascienden el tiempo, ¿cómo sea el tiempo en otros mundos? El próximo secreto te revelará una verdad que cambia por completo nuestra percepción de la realidad. 13. El tiempo es diferente en otros mundos. Y si te dijera que el tiempo no es igual en todo el universo, que el paso de las horas, los días y los años varía radicalmente dependiendo del mundo en que te encuentres.

Eso es precisamente lo que afirma el libro de Urantia. Según sus páginas, el tiempo es una dimensión relativa. En cada planeta, en cada nivel de realidad, el tiempo fluye a ritmos diferentes. En algunos mundos, una vida humana de 80 años equivaldría a solo unos días de experiencia para seres de dimensiones superiores. En otros, el mismo periodo podría sentirse como siglos.

Esto no es solo una cuestión de física. Según el libro, el tiempo es una construcción que depende del nivel de conciencia y de la densidad de cada mundo. A medida que las civilizaciones evolucionan espiritualmente, su percepción del tiempo cambia. Los seres avanzados no están limitados por la linealidad del tiempo como nosotros. En dimensiones superiores, los eventos pasados, presentes y futuros coexisten en una especie de eterno ahora.

Los ángeles y los hijos creados pueden moverse a través de este campo temporal, mientras que los humanos estamos atados a una secuencia lineal. Este concepto tiene implicaciones tremendas. Si el tiempo no es fijo, entonces el viaje en el tiempo, la precogición, los sueños proféticos y otros fenómenos que parecen imposibles podrían tener una base real.

¿Y qué ocurre con las almas humanas después de la muerte?Viajan también a otros planos donde el tiempo se desvanece. Lo que descubrirás en el próximo secreto te dejará sin palabras. 12. Hay mundos de entrenamiento para las almas. Uno de los secretos más reveladores del libro de Urantia es que después de la vida física, el viaje apenas comienza.

Según el texto, tras la muerte las almas no van directamente al paraíso. Existen mundos de entrenamiento, verdaderas escuelas cósmicas. donde cada alma es perfeccionada antes de llegar a su destino final. Estos mundos, llamados esferas de progresión están diseñados para el crecimiento espiritual, intelectual y emocional de cada ser.

No son planos etéreos ni abstractos, son mundos reales con geografía, estructura y sociedades. Cada alma es guiada a estos mundos según su nivel evolutivo. Allí, los seres superiores, incluidos ángeles, instructores cósmicos y seres intermedios, ayudan a cada alma a comprender las lecciones no aprendidas en vida.

Este proceso no es punitivo, no hay infierno en el sentido tradicional. es más bien una oportunidad para continuar evolucionando libre de las limitaciones físicas de la vida en Urantia. El libro afirma que incluso las almas más retrasadas tienen oportunidades infinitas de crecimiento siempre que elijan avanzar. La voluntad sigue siendo sagrada.

A medida que progresan, las almas pasan por niveles cada vez más elevados, cada uno más cercano al centro cósmico. El viaje puede durar siglos. milenios, porque el tiempo en esos mundos no se mide como en la tierra. Y si en esos mundos las almas son entrenadas, ¿quién organiza y supervisa todo este proceso? El siguiente secreto te revela una jerarquía de ángeles mucho más compleja de lo que jamás te enseñaron. 11.

Existen jerarquías de ángeles desconocidas. Si creías que la estructura angelical se limita a ángeles y arcángeles, te sorprenderá saber que el libro de Urantia describe una jerarquía muchísimo más vasta y compleja. Según el texto, el universo está lleno de innumerables órdenes de seres espirituales, cada uno con funciones específicas y niveles de conciencia que escapan a nuestra comprensión.

Entre ellos están los serafines, los supernnafines, los conciliadores universales, los mensajeros solitarios, los instructores trinitarios, los guardianes del destino y muchos más. Cada categoría cumple tareas fundamentales. Algunos son protectores de mundos en evolución, otros son maestros de almas, otros son emisarios entre superuniversos.

Hay ángeles que vigilan el equilibrio energético de sistemas planetarios enteros y otros que trabajan individualmente con cada ser humano. Además, no todos los ángeles tienen el mismo grado de acceso a los niveles superiores del cosmos. Existen jerarquías muy estrictas que dependen de su nivel evolutivo y su cercanía a la fuente creadora.

Lo más impactante es que el libro revela que algunos de estos ángeles incluso sirven como arquitectos cósmicos. Son ellos quienes colaboran en la organización de los mundos, en la armonía de las leyes físicas y en el equilibrio de las energías universales. Y si existen seres tan avanzados encargados de mantener el universo, ¿quién crea la vida misma? El próximo secreto te revelará la existencia de entidades tan poderosas que diseñan las especies de los mundos habitables. 10.

Los portadores de vida diseñan las especies. Quizás uno de los aspectos más revolucionarios del libro de Urantia es el concepto de los portadores de vida. Según el texto, la vida no surge por azar ni únicamente por procesos naturales. Existen entidades cósmicas especializadas cuyo propósito es introducir y diseñar las bases de la vida en mundos habitables.

Estos portadores de vida son ingenieros cósmicos. No crean la vida de la nada, sino que trabajan con las energías y las leyes físicas del universo para implantar semillas de vida compatibles con cada planeta. Cada mundo es cuidadosamente evaluado antes de ser sembrado. Factores como la gravedad, la química, la atmósfera y las condiciones evolutivas determinan qué tipo de vida será viable allí.

En Urantia, nuestro planeta, los portadores de vida introdujeron los patrones básicos de la vida millones de años atrás y luego supervisaron su evolución a lo largo de las ceras. El texto sugiere que ciertos saltos evolutivos que aún desconciertan a los científicos no fueron aleatorios, sino impulsados o guiados por estos seres.

Además, cada mundo decimal como la Tierra es un laboratorio experimental donde se prueban nuevas combinaciones de genética y nuevos modelos de desarrollo de conciencia. Lo más impactante, los portadores de vida no solo crean la forma física, sino que diseñan estructuras mentales y espirituales que permiten a los seres vivos evolucionar hacia estados de mayor conciencia.

Y si nuestra propia vida fue cuidadosamente diseñada, ¿qué otras fuerzas están moldeando la historia de la humanidad? Lo que descubrirás en los próximossecretos te cambiará a la percepción de todo lo que nos rodea. Nueve. El no es un solo ser. En casi todas las religiones el concepto del se ha reducido a la imagen de un ser único maligno, enfrentado a la voluntad divina.

Pero el libro de Urantia rompe por completo con esta idea simplista. Según sus enseñanzas, lo que llamamos el  es en realidad una rebelión cósmica de grandes proporciones, liderada por múltiples seres de altísimo rango espiritual que en un momento de la historia universal eligieron separarse del plan divino. Este conflicto no comenzó en la Tierra.

Se originó en sistemas estelares lejanos como parte de una rebelión de criaturas con libre albedrío que cuestionaron la autoridad del gobierno universal. Entre estos seres destacan figuras como Lucifer, un antiguo soberano de sistema, y Satanás, su asistente, quienes propagaron doctrinas de autoexaltación y negación de la jerarquía divina.

Cuando esta rebelión alcanzó a nuestro planeta, ciertos líderes espirituales de Urantia cayeron bajo su influencia. provocando un aislamiento temporal del mundo en relación con el resto del universo. Por eso, el concepto del que se popularizó en las religiones humanas es solo una sombra de un conflicto mucho mayor.

No es un ser con cuernos y tridente, sino una red de entidades caídas que distorsionaron el camino evolutivo de los mundos en los que lograron intervenir. Pero si existen seres capaces de rebelarse contra el orden cósmico, ¿qué hay de aquellos que existen más allá de nuestra percepción? El próximo secreto revela que la Tierra no es el único plano en que existimos.

Ocho. Hay mundos paralelos no físicos. Uno de los aspectos más fascinantes del libro de Urantia es su descripción de mundos paralelos no físicos, dimensiones que coexisten con nuestra realidad material, pero que son invisibles para los sentidos humanos. Según el texto, el universo está compuesto por múltiples niveles de existencia.

Además del plano físico que podemos percibir, hay dimensiones energéticas, morales y espirituales que se entrelazan con nuestro mundo. Estos mundos paralelos son el hogar de innumerables seres, ángeles, serafines, seres intermedios y otras entidades que actúan como guías, observadores o protectores. Aunque no podemos verlos, estas realidades no son menos reales que la nuestra.

Cada plano tiene sus propias leyes físicas y temporales. Y aunque algunos individuos altamente sensitivos han logrado atisvar estas dimensiones a través de experiencias místicas o estados de conciencia alterada, para la mayoría de los humanos permanecen ocultas. Lo más impactante es que el libro sugiere que estas dimensiones juegan un papel clave en la evolución espiritual de los seres humanos.

Durante el sueño, la meditación profunda o ciertos estados elevados de conciencia, es posible establecer contacto con estos planos y sus habitantes. Y si hay mundos paralelos que ya nos rodean, ¿qué pasa con los viajes entre los propios mundos físicos? El próximo secreto revela por qué aún no hemos logrado el verdadero viaje interplanetario.

Siete. Los viajes interplanetarios están controlados por entidades superiores. Muchos se preguntan, ¿por qué? Si existen civilizaciones más avanzadas en el universo, no se ha producido un contacto abierto o por qué la humanidad no ha conseguido aún explorar las estrellas. Según el libro de Urantia, esto no es por falta de tecnología o capacidad.

Es porque los viajes interplanetarios están regulados por entidades superiores que controlan cuidadosamente el desarrollo de la civilizaciones. El libro explica que la exploración del espacio exterior no es un derecho automático. Las razas en evolución como la humanidad deben primero alcanzar un nivel elevado de madurez ética y espiritual antes de ser autorizadas a interactuar con otras civilizaciones.

Este control tiene un propósito claro, evitar el caos, la corrupción o el abuso de poder por parte de razas aún inmaduras. Los guardianes cósmicos vigilan las rutas interestelares, limitando la capacidad de ciertas civilizaciones para expandirse más allá de sus sistemas hasta que estén verdaderamente preparadas.

Por eso, según Urantia, la humanidad no ha sido autorizada todavía para el contacto abierto ni para el viaje interplanetario real. Nuestra historia de guerras, codicia y desequilibrio espiritual demuestra que aún estamos en una etapa temprana de nuestro desarrollo. Pero si un día alcanzamos ese nivel, ¿qué tipo de seres y civilizaciones podríamos encontrar allá afuera? Lo que viene en los próximos secretos va a cambiar todo lo que crees saber sobre nuestro destino cósmico. Seis.

Algunos ovenis podrían ser naves de seres de luz. Entre los secretos más sorprendentes que revela el libro de Urantia se encuentra este: No todos los ovenis que vemos son naves físicas de civilizaciones tecnológicas. Algunos de ellos serían manifestaciones o vehículos de seres de luz, entidadesespirituales que operan en planos de existencia superiores.

Según el texto, estos seres pueden viajar por el espacio, pero lo hacen de manera completamente distinta a lo que imaginamos. No utilizan motores de propulsión ni energía convencional. Sus naves serían proyecciones energéticas capaces de materializarse temporalmente en nuestro plano físico, cuando en la historia humana se han reportado esferas luminosas, objetos que cambian de forma, luces que parecen responder a la conciencia de los testigos según Urantia.

En muchos casos estos serían encuentros con vehículos de seres de luz. El libro explica que estas apariciones tienen un propósito, recordarnos que no estamos solos, que el universo está lleno de vida consciente y que existe una vigilancia benévola sobre la evolución de mundos como el nuestro. Por supuesto, esto no descarta la existencia de razas extraterrestres físicas, pero sugiere que el fenómeno ovni es mucho más amplio y complejo de lo que la ciencia materialista supone.

Y si estas naves son guiadas por seres de luz, ¿quién está detrás de todo este orden cósmico? El siguiente secreto nos revela que el universo no es un caos, sino un plan guiado por inteligencias superiores. Cinco, el universo es gobernado por inteligencias superiores. Cinco, el universo es gobernado por inteligencias superiores.

A diferencia de las visiones puramente científicas que ven el cosmos como un escenario frío y mecánico, el libro de Urantia sostiene que el universo es un organismo vivo gobernado por inteligencias superiores. Nada sucede por azar. Detrás de cada fenómeno cósmico, detrás de cada ley natural, hay una inteligencia que ha diseñado y sostiene el orden universal.

Estas inteligencias no son deidades mitológicas, son seres reales, conscientes, organizados en jerarquías cósmicas que abarcan desde administradores de galaxias enteras hasta guardianes planetarios individuales. Según el texto, el universo está lleno de hijos creadores, ancianos de los días, consejeros divinos y mensajeros universales, cada uno con roles precisos en el mantenimiento de la armonía cósmica.

El caos, la entropía, el conflicto son realidades locales y temporales permitidas para el aprendizaje y la evolución de las razas conscientes. Pero a nivel macrocosmos, todo sigue un plan divino de ascensión y perfección. Pero si el universo está tan perfectamente diseñado, ¿por qué la mente humana es tan limitada? El próximo secreto revela que nuestro cerebro fue creado con un velo de protección y la razón te sorprenderá. Cuatro.

La mente humana está limitada para protegerla. Uno de los secretos más perturbadores del libro de Urantia es la razón por la cual la mente humana está limitada. Según el texto, nuestro cerebro no está aún preparado para manejar la magnitud de la realidad universal. Si pudiéramos percibir todas las dimensiones, seres y energías que nos rodean, el impacto sería devastador.

Por eso, desde nuestra concepción, la mente humana opera bajo un velo de protección. Este velo limita nuestro acceso a ciertos planos de conciencia y filtra las experiencias que podemos soportar. Los sueños, las intuiciones, los estados místicos son pequeñas grietas en ese velo, pero en general la conciencia humana es mantenida en un rango seguro adecuado a nuestro nivel evolutivo.

Este límite no es un castigo, es una medida de protección para garantizar un desarrollo equilibrado. Cuando la humanidad alcance niveles superiores de ética y sabiduría, el velo se irá afinando, permitiendo percepciones más amplias de la verdadera naturaleza del universo. Y si nuestra mente es solo un embrión de lo que puede ser, ¿qué pasa cuando la muerte rompe ese velo? Lo que descubrirás en el próximo secreto te dejará sin palabras. Tres.

La muerte es solo un paso al siguiente nivel de evolución. Uno de los mensajes más potentes que ofrece el libro de Urantia es que la muerte no es el final. Según este texto, la muerte física es solo un tránsito natural hacia el siguiente nivel de evolución espiritual. No es castigo ni tragedia, es un cambio de estado.

El alma, descrita como una chispa eterna de conciencia sobrevive a la disolución del cuerpo y al morir, el ser humano inicia un viaje hacia mundos superiores de aprendizaje y perfección. No todas las almas siguen el mismo camino. Su progreso en vida, su apertura espiritual y sus elecciones determinan el nivel al que acceden tras la muerte.

Pero según el libro, incluso las almas más atrasadas tienen siempre la oportunidad de crecer y evolucionar. En los llamados mundos de estancia, las almas despiertan, se reorientan y comienzan a comprender su nuevo estado. Allí, bajo la guía de seres más avanzados, se embarcan en una trayectoria de perfeccionamiento que puede durar eones.

El objetivo no es otro que la fusión final con la fuente creadora. La muerte, por tanto, no es un castigo ni un juicio. Es una etapa másen el viaje eterno del alma. Y si la muerte es solo un paso, ¿quién está observando ese proceso en nuestro planeta? El próximo secreto revela que la Tierra no pasa desapercibida para el universo.

Dos, la Tierra está siendo observada constantemente. Entre los secretos más inquietantes del libro de Urantia se encuentra la revelación de que la Tierra está bajo vigilancia constante. Según el texto, múltiples razas y jerarquías superiores observan el desarrollo de Urantia, tanto a nivel físico como espiritual. Esta vigilancia no es hostil, sino parte del plan cósmico de evolución.

Desde entidades angelicales hasta civilizaciones avanzadas de mundos más antiguos, muchas fuerzas actúan como testigos y guardiones de la humanidad. Algunos están interesados en la evolución espiritual de nuestra raza. Otros estudian nuestros patrones de desarrollo tecnológico, nuestras luchas sociales y nuestro despertar de conciencia.

Lo más impactante, según Urantia, ciertas manifestaciones OVNI podrían ser parte de estas misiones de observación. No se trata solo de exploradores, sino de agentes cósmicos asignados a estudiar nuestro progreso. El libro afirma que mientras la humanidad no alcance niveles de madurez ética, no se permitirá un contacto abierto.

Sin embargo, la observación y el acompañamiento sí son constantes. Este nivel de vigilancia sugiere que el destino de la humanidad es importante para el equilibrio universal. Y si somos observados, ¿qué está destinado a pasar con nosotros? El último y más impactante secreto te revela cuál es el verdadero destino de la humanidad.

Uno, los humanos están destinados a convertirse en seres de luz. Este es, sin duda, el secreto más impresionante que revela el libro de Urantia. El verdadero destino de la humanidad es convertirse en seres de luz. No estamos condenados a la limitación de la carne ni a la oscuridad de la ignorancia. Cada ser humano, a través de su evolución espiritual está llamado a trascender su forma actual.

Según el texto, con el tiempo y a través de innumerables etapas de aprendizaje en mundos superiores, las almas humanas evolucionarán hasta alcanzar un estado de existencia puramente espiritual. Este estado no es fantasmal ni etéreo. Es una forma de energía consciente vibrando en perfecta armonía con el creador.

En este nivel, los seres humanos se convertirán en cocreadores, entidades de luz capaces de participar en el diseño y mantenimiento del universo. Este proceso es largo, abarca miles o millones de años y múltiples vidas en diferentes planos, pero es ineludible. Todas las almas están destinadas a este despertar. Cuando llegue ese momento, las diferencias de raza, género o condición social habrán desaparecido.

Solo quedará la esencia eterna del ser fusionada con la divinidad. En ese estado, la humanidad cumplirá su verdadero propósito, ser parte consciente del gran organismo universal. Ahora quiero saber tu opinión. El libro de Urantia es un mito moderno o una revelación que nos acerca a nuestro verdadero origen. ¿Ya habías escuchado alguno de estos secretos? Déjame tu comentario, suscríbete y mira este otro video que está apareciendo en pantalla. Yeah.