Exorcismos

Hay pocas imágenes más reconocibles que la de un sacerdote con una cruz en la mano, parado frente a una persona que grita, se retuerce o habla con otra voz o en otro idioma. Aunque parece parte del cine de terror, en muchos lugares del mundo esto pasa de verdad, o al menos eso dicen quienes lo vivieron. El concepto de exorcismo no es exclusivo del cristianismo, pero si hay una institución que tomó ese concepto y lo convirtió en un rito formal con jerarquías, reglas y documentos oficiales, es la Iglesia Católica.

 

Poreso este video no es sobre películas, es sobre cómo una idea tan antigua como El miedo se transformó en un procedimiento aprobado por el Vaticano, pero que se lleva a cabo en iglesias, casas y descampados, lejos de cualquier protocolo o supervisión de suéltalaul en el nombre de Jesús. La idea de que algo ajeno puede meterse dentro del cuerpo de una persona y controlarla no es nueva ni exclusiva de una sola religión.
aparece en todas partes del mundo con nombres y rituales distintos, pero con un patrón común. Alguien cambia su forma de ser y quienes lo rodean creen que está poseído. Los exorcismos existen desde que la gente comenzó a creer en los demonios y la gente cree en los demonios desde que existe la religión.

 

En Mesopotamia, hace más de 4,000 años ya se hablaba de demonios que provocaban enfermedades y de sacerdotes que podían expulsarlos con oraciones, piedras mágicas o ungüentos. En el judaísmo, el dibu es el espíritu de un muerto que se mete en una persona viva generalmente para cumplir algo pendiente.
En el hinduismo hay relatos de dioses o demonios que toman posesión del cuerpo humano como forma de manifestarse y en el islam, los y jeins, seres invisibles hechos de fuego, pueden influir en el comportamiento humano. Por otro lado, en África y América precolonial, la posesión se entendía de otra manera. no siempre era vista como algo negativo.

 

En muchas tradiciones chamánicas o animistas, entrar en trance y ser tomado por un espíritu podía ser parte de un ritual colectivo, un canal de conexión entre el mundo de los vivos y los muertos, entre lo natural y lo invisible. Con el paso del tiempo, estas prácticas dispersas empezaron a asimilarse y en distintos lugares del mundo, la idea de expulsar un mal con palabras, gestos o rezos adoptó formas muy parecidas.

 

Una persona entra en trance, otra intenta controlarla, se recitan oraciones y se usan objetos simbólicos. La expansión del cristianismo y más tarde de la cultura occidental ayudó a que muchas de esas expresiones locales se reinterpretaran bajo la misma lógica, la de una lucha entre el bien y el mal. [Música] [Risas] [Música] Así, el modelo del exorcismo católico terminó modificando un poco la forma en que se entienden y se representan estos rituales, incluso fuera del catolicismo.
[Aplausos] La gran mayoría de los videos relacionados a exorcismos que uno puede encontrar en YouTube, los que quienes lo suben aseguran que son reales, cumplen más o menos el mismo patrón, pero en escenarios totalmente diferentes. Algunos incluso son bastante fuertes. A ver, en el nombre de Cristo Jesús, te voy a despedir, pero como me gusta a mí. Parado, parado.

 

En el nombre de Dios. Levanta ese cuerpo, levanta ese cuerpo, levanta, levanta, levanta ese cuerpo si puedes. Levántalo, levántalo, levanta cuerpo, levanta cuerpo, levanta el cuerpo, levanta el cuerpo, levanta el cuerpo, levanta ese cuerpo, levántalo, levántalo, levántalo, levanta ese cuerpo.
Si te quieres ir, te paras y si no te quedas en la tierra y acostado, párate como quieras. Párate como quieras. Ya te vas a parar. Ya te vas a parar. Ya te vas a parar. Párate como quieras. A ver. Párate. Párate como quieras. A ver. Párate. Párate. Camina. A ver, pues. Vamos a caminar los espíritos los cuerpos. ¿Cómo camina? Dije que le un paseo. Le dar un paseo.
¿Cómo caminar los espíritus? ¿Cómo caminan los espíritus? Vamos a caminar los espíritus. A ver, que Dios te bendiga y Dios te conceda. La luz a tu espíritu. Busca a tu vida y plantor. Él te llevará hacia la morada que Dios tiene destinada para ti. Llega humillado y arrepentido de tus faltas y errores y Dios te va a perdonar.

 

Y es porque lo que tiene de especial el exorcismo católico es que no quedó solo como un gesto cultural o una costumbre local, se convirtió en doctrina. Mientras otras religiones dejaban que estos fenómenos quedaran en manos de guías, chamanes o líderes informales, el catolicismo les dio un marco institucional y lo más importante, creó un ritual oficial para enfrentarlo.
Desde sus inicios, el cristianismo puso la idea de la posesión demoníaca en el centro de su relato. En los evangelios, Jesús expulsa a los demonios frente a multitudes. Uno de los casos más citados es el del hombre poseído en Jeraza, que gritaba entre tumbas y sería con piedras. Cuando Jesús le pregunta su nombre, este responde, “Legión, porquesomos muchos.
” Luego lo libera y los demonios entran en una piara de cerdos que se arroja al mar. Este tipo de escenas aparece varias veces en el Nuevo Testamento. En otro momento, Jesús enfrenta a un hombre que grita en plena reunión y que dice que un espíritu impuro habla a través de él. Más adelante cura un muchacho que sufre convulsiones violentas y expulsa al espíritu frente a todos.

 

Y en otro pasaje, una mujer le suplica que libere a su hija poseída y Jesús accede sin siquiera verla. le ordena al espíritu que la abandone y la niña sana en ese mismo instante. Pero lo más relevante para la historia del exorcismo en sí no es solo que Jesús los practicara, sino que delegara la facultad de poder hacerlos, ya que les da poder a sus apóstoles para hacer lo mismo, expulsar demonios, sanar enfermos y curar toda dolencia.
Ya en los primeros siglos, cuando el cristianismo todavía era clandestino, el exorcismo se volvió parte del proceso de conversión. Los catacúmenos, es decir, las personas que se preparaban para ser bautizadas, debían renunciar públicamente al demonio. Se hacían oraciones de liberación sobre ellos, se les imponían las manos, a veces se les soplaba la cara o se les hungía la frente.

 

No eran escenas dramáticas ni con gritos y alaridos, sino un procedimiento más con una clara carga simbólica. Con el tiempo, estos gestos se institucionalizaron. A partir del siglo I documentos que mencionan a los exorcistas como una de las órdenes menores dentro del clero. No eran sacerdotes, pero sí personas designadas para asistir en este tipo de ritos.
Más tarde aparece uno de los primeros textos formales con fórmulas de exorcismo, la estatuta eclesiáe anticua, que establece oraciones específicas para combatir al demonio. Con el paso de los siglos, el cristianismo dejó de ser perseguido y pasó a ser religión oficial. Y en ese proceso, el mal también cambió de forma.

 

El demonio dejó de ser una figura difusa y se convirtió en una presencia concreta que podía atacar a cualquiera. En aldeas, en castillos y en monasterios, la posesión pasó a formar parte del paisaje mental de la época. En la Edad Media, cuando el su sirviente seguían siendo implicados siempre que ocurrieran cosas malas, el ritual del bautismo pasó a ser una forma explícita de exorcismo y se cree que muchos objetos consagrados como el agua bendita, la y la sal consagrada tenían el poder para alejar al Y para este momento ya hay relatos de
abusos, es decir, personas que fingían estar poseídas para obtener dinero, atención o manipular a otros o personas que hacían exorcismos sin permisos. Ambos podían ser multados. El miedo al demonio era real, pero también lo era la posibilidad de que ese miedo se usara como herramienta de poder. Y es en ese contexto en el que la Iglesia empieza a necesitar marcos un poco más claros.

 

Teólogos como Santo Tomás de Aquino le dieron base doctrinal al fenómeno. El demonio existía, pero tenía límites. No podía poseer a cualquiera sin permiso de Dios y su presencia debía ser discernida con cuidado. También se empezó a diferenciar el exorcismo de la brujería o la hechicería que estaban prohibidas.
En el siglo XV, la Iglesia Católica atravesó una de las crisis más grandes de su historia. La reforma protestante no solo cuestionó la autoridad del Papa, sino también el valor de muchos rituales que hasta entonces eran parte de la vida religiosa cotidiana. Lutero y otros reformadores denunciaban el uso del miedo, las reliquias, los milagros y, entre otras cosas también los exorcismos.
Como respuesta, la Iglesia no solo reafirmó esos ritos, sino que decidió ordenarlos y regularlos de manera más estricta aún. Fue en ese contexto que en 1614 se publicó por primera vez un ritual oficial de exorcismo. Formaba parte del ritual romanum, un compendio que reunía todos los rituales que un sacerdote podía celebrar.
Esta página que están viendo en pantalla es el corazón del exorcismo católico institucionalizado. Es la que dio origen al rito que se sigue usando con mínimas modificaciones hasta el día de hoy. Lo que dice básicamente es el sacerdote o cualquier otro ministro legítimo de la iglesia que haya de exorcizar a los poseídos por un demonio, debe estar dotado de gran piedad, prudencia e integridad de vida.
No debe confiar en su propia fuerza, sino en la virtud ajena, es decir, en el poder de Dios. y debe estar libre de toda codicia por las cosas humanas. Que realiza esta obra piadosa con caridad constante y humildad. Conviene además que sea de edad madura y digno de respeto, no solo por su oficio, sino también por la gravedad de sus costumbres.
De esta manera, por primera vez, la Iglesia no dejaba el criterio local ni a la tradición oral que se decía frente a un caso de posesión. Ahora había un texto en latín con pasos precisos, oraciones específicas y condiciones claras. No era el sacerdote el que hablaba, sino Cristoa través del sacerdote.
Y apenas unos años después, en 1632, el ritual se volvió protagonista de uno de los casos más famosos de la época. En la ciudad francesa de Lun, un convento de monjas ursulinas comenzó a afirmar que estaba poseído por demonios. Todo empezó cuando la madre superiora Jean de Sans, dijo ver en sus visiones al sacerdote local, Urbán Grandier.
lo acusó de haber invocado espíritus para atormentarlas después de que él rechazara ser su confesor. En poco tiempo, las crisis de las monjas se convirtieron en un espectáculo público. Se hacían exorcismos casi todos los días con multitudes presenciando cómo gritaban, hablaban en latín y decían nombres de demonios.
Aunque se usaban las fórmulas oficiales del ritual de romanum, el rito ya se había transformado en una obra de teatro. Y es que Grandier era un sacerdote que había cosechado varios enemigos, incluso dentro del clero. Además, se había enfrentado al cardenal Richelu, una de las figuras más poderosas del reino. Por eso, cuando las acusaciones crecieron, las autoridades intervinieron y convirtieron el caso en un proceso político.
Se presentaron como prueba supuestos pactos con el firmados por demonios. Y en 1634, Grandier fue condenado por brujería y quemado vivo. Después de eso, durante más de 380 años, el ritual de exorcismo no se modificó, pero a partir del siglo XVII el mundo cambió. La ilustración, el auge de la medicina moderna y el nacimiento de las ciencias sociales transformaron la forma de entender la enfermedad, el cuerpo y el comportamiento humano.
Lo que antes se interpretaba como posesión demoníaca empezó a verse como histeria, epilepsia o locura. Y aunque la iglesia nunca eliminó el ritual de exorcismo, lo empezó a usar con mucha más cautela que antes. Y por eso durante estos siglos el exorcismo fue desplazado a un rincón oscuro del clero. El ritual de romanum seguía existiendo, pero en muchas diócesis ya nadie lo aplicaba.
Los pocos sacerdotes que lo hacían eran vistos como figuras marginales, incluso dentro de la iglesia. No era algo que se enseñara abiertamente ni que se promovieran seminarios. se ocurría era lejos del público, con poca documentación y sin ningún tipo de prensa. Para mediados del siglo XX, el exorcismo parecía una práctica del pasado.
En muchos países ya no se hablaba del tema y en otros directamente se lo consideraba superstición. Incluso dentro de la iglesia, la mayoría de los sacerdotes jóvenes nunca había visto uno, ni sabían cómo se hacía, aunque lo que sí venía en auge eran las sesiones espiritistas y fotos de estas supuestas entidades.
Durante este periodo, los casos que antes podían atribuirse a posesiones empezaron a tratarse desde la medicina con métodos que hoy resultan igual de perturbadores, hidroterapias, electrochoques o incluso lobotomías, tópico ya hablado en este canal. Así todo, algunos casos llamaron la atención de la prensa y de las iglesias. Por ejemplo, en 1906 en Uncinto, Sudáfrica, se realizó el exorcismo de Clara Germana Cele, una joven de 16 años internada en un colegio católico.
Las monjas decían que gruñía, hablaba lenguas desconocidas y que se retorcía ante los objetos sagrados. El exorcismo realizado ante varios testigos duró 2 días y los sacerdotes afirmaron haberla visto levitar. Finalmente, según los registros, la joven murió pocos años después, en 1912. En 1917, con el nuevo código de derecho canónico, se estableció que solo el obispo podía autorizar un exorcismo.
Esa norma encerró la práctica en una estructura aún más rígida. Lo que se aceptaba en ese momento y hasta el día de hoy como signo de una posible posesión incluía una repentina capacidad para hablar en lenguajes desconocidos, fuerza física normal, revelación de eventos ocultos, una vemente aversión a Dios, la Virgen María, los santos, ritos sacramentales e imágenes religiosas, especialmente la cruz.
Y al mismo tiempo empezaron a llegar más informes de casos donde personas con trastornos mentales graves eran sometidas a rituales violentos en lugar de recibir atención médica, algo que, spoiler, no se detendrá hasta la actualidad. La Iglesia, en respuesta, comenzó a insistir en un principio que hasta hoy sigue vigente. Antes de autorizar un exorcismo, hay que descartar cualquier causa médica o psicológica.
Por esos años también ocurrió el caso de Emma Schmidh, conocida como Ana Eklund, quien desde su adolescencia mostraba síntomas que su familia atribuía una posesión. Un sacerdote franciscano intentó exorcizarla, pero su estado empeoró. En agosto de 1928 fue trasladada en Trena, un convento donde varias monjas asistieron al ritual.
El exorcismo comenzó el 18 de agosto y se realizó en tres sesiones a lo largo de 4 meses, sumando 23 días en total. Los testigos aseguraron que levitó, vomitó y que rugió como una horda de leones yas. Los sacerdotes que la exorcizaron afirmaronque estaba poseída por Belcebú, Judas Iscariote, su tía y su propio padre.
El 23 de diciembre fue declarada liberada. Años después, en 1949, se llevó a cabo el exorcismo de Ronald Edwin Hank Heller, más conocido como Roland Dow. Este caso inspiraría un libro que a su vez inspiraría una película que cambiaría para siempre el rumbo de esta historia. Todo comenzó cuando el adolescente empezó a o ir golpes en su casa y a ver cómo los objetos se movían solos.
El primer intento de exorcismo estuvo a cargo del sacerdote Edward Huges, pero terminó abruptamente cuando fue atacado por el joven. Acto seguido, el pastor luterano Luther Schulz escribió el laboratorio de parapsicología de la Universidad de Duke, alertando que las sillas de la casa se movían y que la cama del muchacho temblaba.
En marzo de ese año, un sacerdote jesuita y sus ayudantes iniciaron más de 20 rituales de exorcismo. Este sacerdote anotó en su diario que el chico entró en trance mientras 14 testigos observaban y que algunas figuras religiosas caían al suelo sin que nadie las tocara. Más tarde, el muchacho fue trasladado a un hospital y tras una violenta convulsión y gritos en latín, los sacerdotes declararon que el demonio había sido expulsado.
Dato de color, Ronaldó en ingeniero de la NASA y patentó una tecnología especial para hacer que los paneles del transbordador espacial sean resistentes al calor extremo, ayudando así a las misiones Apolo que llevaron a los astronautas a la luna. Continuando con la cronología, en 1953 en Filipinas, Clarita Villanueva, una joven de 17 años que vivía en condiciones de pobreza y había sido detenida en la cárcel de Vanila, afirmó ser atacada por dos entidades demoníacas.
La prensa informó que Villanueva tenía marcas de mordeduras y escoreaciones que aparecían sin explicación y que gritaba que un hombre oscuro y una figura con rostro angelical y gran bigote la agredían. El alcalde del lugar, Arsenio Laxon, observó cómo aparecían mordeduras en el dedo y en el cuello de la joven mientras él la sostenía, pues en presencia de unos 100 médicos, enfermeras y periodistas, el evangelista estadounidense Lester Samrell oró por ella durante 3 días.
El 22 de mayo de 1953, según este pastor, Clarita declaró que el se había ido y el fenómeno cesó. Tiempo después, Lester escribió un libro al respecto. Todos los casos que vimos hasta ahora eran bastante aislados hasta que algo lo cambió todo. Un día, Ronald, aquel ex niño poseído y ahora ingeniero, conoció al escritor William Peter Bloody.
William escuchó la historia del exorcismo ocurrido en 1949, que había sido investigado y aprobado por la propia iglesia y quedó completamente fascinado. Años después convertiría esa historia en una novela. no quiso contar exactamente lo que había pasado, sino usarlo como punto de partida para una ficción que explorara la fe, la duda y la lucha entre el bien y el mal.
Así nació el exorcista, publicada en 1971. when I heard of a case of possession while I was undergraduate at Georgetown in Washington DC and in this case uh the paranormal uh manifestations or the polized activities socalled which often accompanies possession in this case were authenticated they were witnessed by psychiatrist and a clinical surrounding happened in this case and what sort of a person was it well it was a young boy it was a 14yeold boy uh who began apparently I don’t know if there’s any connection but he started out getting
very deep into a board and pretty soon he seemed to be in a state of absolute Terror complaining that he was being thrown out of his bed at night and there were mysterious knockings in the room and so on. Y a eso se le sumaba que unos meses atrás la NBC de Chicago había transmitido en vivo un supuesto exorcismo en la casa de una familia.
El ritual fue dirigido por un medium y un reverendo mientras una periodista cubría la escena para el noticiero local. Fue una de las primeras veces que un exorcismo o al menos algo presentado como tal se mostraba en televisión nacional. Pero aún faltaba más. Dos años después, en 1973, se estrenó la adaptación a película del exorcista dirigida por William Fredkin.
Y acá todo el fenómeno posesiones y exorcismos se dispara. En primer lugar, la película provocó desmayos, crisis de llanto, gente escapando de las salas de cine y, sobre todo un resurgimiento masivo del interés por el tema. every showing, but the exorcist is still drawing sell out houses for every performance complete with lines around the block. It just scared me of death.
I’m just nervous. You remember what particular scene it was that that when she was in a room, the doctors came in and she was when I guess it was when she was talking the devil’s voice. Oh god, I can’t believe it. I fainted like 10 minutes after the first beginning of the movie and I walked out and they gave me some water.
You remember what caused you to faint? They started that spinal tap orlo que sea. Entonces, y comencé a cerrar mi ojos y pude escuchar las arcadas y yo Estaba cada vez más enfermo y caminé por el Ojo con mi amiga y yo recién estaba lista. desmayarse. Me desmayé y en aproximadamente la primera media hora. Sí.
¿tú recuerdas lo que era? ¿Qué escena fue? Te afectó mucho. Convulsiones. Cuando tuvo convulsiones, porque tengo un niña y era como ver mi niña pequeña. Creo que es asqueroso. ¿Por qué? No sé. solo es solo eso ¿No sabes que no me hace querer? enfermarse como todo el mundo lo dice mis piernas son justo lo que fue eso que hizo eso pasar? Era la primera gran película de terror.
con mucho presupuesto y fue un éxito total liderando las recaudaciones de ese año y siendo nominada a 10 premios Óscar. Fue horrible. nunca vi nada asqueroso así en mi vida. yo tuve mi dedos en mi oreja hasta ese punto y yo podía llevarlo a engrosamiento. Realmente fue malo. Hasta el momento de su estreno, el concepto de los exorcismos era bastante inusual.
De hecho, en la película misma tienen que explicarlo. aunque Piensan, por supuesto, en la creencia de la víctima. y la posesión es lo que le ayuda a hacerlo de la misma manera que la creencia en el poder de exorcismo puede hacerlo desaparecer. A partir de ahí, millas de personas empezaron a acercarse a sus parroquias convencidas de estar poseídas.
heno noticias que datan del 75 que hablan sobre el aumento de casos de posesión, con solo decir que algunas diócesis recibidos más pedidos en un año que en las dos décadas anteriores. El problema era que la mayoría de los sacerdotes no estaban capacitados ni autorizados para hacer exorcismos, pero los casos no cesaban.
Por ejemplo, en 1974, el carnicero Michael Taylor, miembro de una comunidad cristiana, fue sometida a un exorcismo en una iglesia. el encargado de llevar a cabo fue el sacerdote anglicano Peter Vincent y el pastor metodista Raymond Smith, que dijeron haber expulsado más de 40 entidades y haber dejado a tres: locura, asesinato y violencia, porque estaban demasiado arraigadas.
Al volver a su casa, Taylor asesinó brutalmente a su esposa y al perro de la familia. En el juicio se lo declaró no culpable por razón de locura y fue internado en un hospital psiquiátrico. Al año siguiente, en 1975, la familia de Anelis Michelle, de 23 años, estaba convencida de que la joven Estaba poseída, por lo que pidieron.
ayuda a sacerdotes catolicos y en solo un año se le practicaron unos 67 ritos de exorcismo autorizados por el obispo de Bursburgo. Cabe destacar que Anelis habia sido diagnosticada con epilepsia del óvulo temporal y había sido tratado por depresión y otros síntomas psiquiátricos como alucinaciones auditivas, voces y estados de ánimo alterados.
Sin embargo, los exorcistas afirmaban que había al menos seis demonios manifestándose en ella. Lucifer, Caín, Judas Iscariote, Nerón, Hitler y un sacerdote llamado Flesman. Los sacerdotes Ernst Alt y Arnold Ren grabaron la mayor parte de las sesiones en audio para documentar el proceso y justamente esos audios fueron utilizados en el juicio en su contra después de que Anel muriera en julio del 76 por desnutrición y deshidratación.
durante el juicio declararon médicos, neurólogos, psiquiatras y teólogos. la Acusación sostenida que en Nelís padecía enfermedades mentales y que se le niegan tratamiento médico necesario. la defensa, por su parte, presentó las grabaciones de los exorcismos donde supuestamente los demonios hablaban. Los sacerdotes afirmaron que los demonios se manifestaban y que la poseída estaba liberada al final del proceso.
[Música] Finalmente, el 21 de abril de 1978, los acusados fueron declarados culpables de homicidio negligente. Aunque vale destacar, los jueces reconocieron que la responsabilidad penal debía reducirse, ya que lo hicieron porque creían firmemente en la existencia real del demonio. En 1980, los conocidos demonólogos Ed y Lorin Warren, los de las películas del conjuro, realizadas un ritual de liberación sobre David Glatzel, de 11 años ante supuestas visiones y cambios de personalidad.
Unos años después, en 1985, el agricultor Mauriz Theriult fue sometido a la ONU exorcismo ante la presencia justamente de los Warren y de un obispo. Según testigos, durante el rito, el hombre lloró sangre, apareció cortes en su cuerpo y habló en lenguas desconocidas. Se decía que siete demonios lo poseían. En 1991, durante el auge del pánico.
satánico, un programa de ABC televisó el exorcismo de una adolescente llamada Gina. Dios Padre, Dios Hijo, Dios Padre. Espíritu Santo elemento quienes lo hayan hecho entrarán et y aquellos quienes han hecho no quiero quemarme mas un dormir en el nombre de Jesucristo ordenar a cualquier otro espíritu que esté presente en Gina para hablar ahora y revelarlos tiene que irse. Ahora la cruz te obliga.
yo Ordena que partas ahora para dejar nuestro hermana sola para siempre y para nunca volver a ella o a cualquier otra persona en esta tierra en nombre del padre y del hijo ycross unas 29 millones de personas vieron ese programa siendo una de las audiencias más altas de la temporada, pero también recibió varias críticas dentro de la Iglesia Católica y de teólogos que acusaron al programa de vulnerar la privacidad de la joven.
En 1993, la australiana John Bolmer, quien sufría de esquizofrenia, abandonó la medicación y tanto sus familiares como los miembros de una comunidad pentecostal la sometieron a una liberación de 4 días. Johan fue atada a un colchón, la golpearon contra la pared y se sentaron sobre su pecho para expulsar los demonios.
murió durante el ritual y los participantes fueron condenados por homicidio, aunque recibieron penas leves. Y en teoría, en este mismo año, 1993 se dio un caso de posesión demoníaca en Villaguayi Entre Ríos. María, una niña de 13 años, se contorsionaba de formas extrañas, sus extremidades se daban vuelta y su voz se volvía grave e insultante.
Además de hablar en inglés, se le practicó un exorcismo, se recuperó y supuestamente Fito Páez, al escuchar la historia compuso las tardes del sol, las noches del agua. será hoy. Claramente los casos de posesiones empezaron a tener consecuencias cada vez más graves y comenzaron a ser más estudiados.
Así, en 1994 se publicó la cuarta edición del Manuel de Estadística y Diagnóstico de la Asociación Psiquiátrica Americana. Ahí se identificó un trastorno llamado desorden de trance disociativo, el cual incluía el trance de posesión, en el que la identidad usual de una persona era reemplazada por una entidad atribuida a un espíritu, poder, deidad u otra persona.
En 1996 fue la propia madre Teresa de Calcuta quien fue exorcizada durante una hospitalización por problemas cardíacos. estaba inquieta, se arrancaba los cables médicos y el arzobispo Henry de Souza pidió a un sacerdote que rezara una oración de exorcismo durante media hora. Después de eso, en teoría, durmió tranquila. Como vemos, el exorcismo volvía a ser visible, pero de una forma caótica y desordenada.
Mientras tanto, desde el Vaticano se mantenía el silencio. El ritual oficial seguía siendo el de 1614 y no se había actualizado ni traducido. Durante casi tres décadas, el rito vivió en una especie de limbo. Estaba rechazado por la teología progresista, pero reactivado por la cultura de masas. Y fue recién en 1998 cuando Juan Pablo II ordenó revisar y actualizar el ritual de exorcismo.
Dato de color, en teoría, él realizó dos exorcismos a lo largo de su vida. El nuevo texto se publicó al año siguiente y aunque mantenía buena parte de la estructura tradicional, ahora incluía advertencias explícitas. No se debía hacer el rito sin antes consultar con médicos y psicólogos y solo podía ser realizado por un sacerdote con autorización directa del obispo.
El exorcismo de esta manera volvía a ser formalizado, pero ya no era lo que había sido antes. Ahora estaba atravesado por el cine, el espectáculo y por un público que pedía ver más y más. Obviamente los casos no cesaron y tampoco las tragedias. En el año 2000, Johanna Lee, también llamada Kum O.
Lee, integrante de la secta Lord of All, murió durante un exorcismo en la casa del pastor Luke Lee. El hombre la sujetó sobre el pecho y el abdomen durante horas y la estranguló al intentar expulsar, según su testimonio, a más de 20 demonios. Después hizo filmar el cadáver, convencido de que resucitaría. La policía halló el cuerpo una semana después y Luke Lee fue condenado por homicidio y deportado a Corea del Sur.
En 2004, la Congregación para la Doctrina de la Fe instó a que cada diócesis tuviera al menos un exorcista designado. Al año siguiente se lanzó en Roma un curso oficial para formar exorcistas. Ahí se enseñaba desde teología hasta principios básicos de psicología, historia de la demonología y protocolo de actuación.
En ese mismo año, en el convento ortodoxo de Tenaku, Rumania, el sacerdote Daniel Corogenau y cuatro monjas ataron a Maricina Irina Cornicia. una cruz, le pusieron una toalla en la boca y la dejaron sin agua ni comida durante 3 días. Todo eso como rito exorcista. Tras desatarla y darle algo de pan y té, la monja se desmayó y murió en la ambulancia.
La autopsia determinó que falleció por deshidratación, agotamiento y falta de oxígeno. En 2007, la joven Janet Moses en Nueva Zelanda murió ahogada cuando su familia intentó un ritual maorí para eliminar una maldición. Se le vertió agua en la boca y los ojos de manera continua, mientras varios parientes la sujetaban.
Sus familiares fueron condenados por homicidio involuntario unos años después, aunque ninguno fue a prisión, ya que les otorgaron sentencias relacionadas a trabajo comunitario. En 2013, el Papa Francisco rezó sobre un joven en silla de ruedas y en internet comenzaron a decir que en realidad le había practicado un exorcismo y hasta modificaban el audio original para que efectivamente así parezca.
[Aplausos][Música] [Aplausos] [Música] Y desde el Vaticano tuvieron que aclarar que solamente le dio una oración de liberación o bendición. portavoz del Vaticano, aseguró este martes que no se realizó exorcismo alguno, sino que simplemente rezó por la persona que le fue presentada. Y no es la única relación del Papa Francisco con estos ritos.
En 2014, en vísperas de Halloween, el 28 de octubre, agradeció a los exorcistas por darle amor a los poseídos. En paralelo, el Vaticano reconoció legalmente a la Asociación Internacional de Exorcistas, fundada por el padre Gabriel Amort. Gabriel aseguraba haber realizado decenas de miles de exorcismos y hasta llegó a ocupar el cargo de exorcista oficial para la diócesis de Roma.
De hecho, en él está basada la película El exorcista del Papa. En 2017 se estrenó un documental dirigido por William Friedkin, el mismo director de la película El Exorcista, donde se puede ver un exorcismo realizado por amort a una mujer italiana llamada Cristina. Según el director, es la primera grabación autorizada de un exorcismo católico, tal como se practica bajo ritual oficial.
Sia santificato il tuo nome. Venga il tuo regno. Espíritu Santo, viviamo [Aplausos] el video son básicamente 20 minutos de Cristina gritando. [Música] [Aplausos] [Música] hasta que es liberada. Pero en paralelo las noticias seguían siendo atroces. En ese mismo año 2017 en Nicaragua, la joven Vilma Trujillo fue acusada de posesión por miembros de una iglesia pentecostal nicaragüense y fue atada y quemada en una hoguera durante un exorcismo causándole la muerte.
El caso derivó en condenas para los responsables, entre ellos Juan Gregorio Rocha, el pastor de la iglesia Visión Celestial. Realmente yo sentí mi corazón pues ayudarla porque en el hogar donde estaba ella era un lugar de no había condiciones. Gregorio Rocha Romero aún mantiene que el suceso fue un accidente. Un accidente que pasó en la iglesia.
Le empujaron nada de eso. Se dice que la pastora también la maltrataba. Cierto, no, hermano, es que realmente no fue nuestra intención nada del Señor. Dios sabe nuestro corazón, ¿eh? Dios sabe. Y si han hecho esto, pues, ¿qué se va a hacer, hermano? Vamos a seguir orando. ¿Le pedís perdón a la familia de Vilma por este delito que cometieron ustedes? No, yo me siento tranquilo con la familia, yo no guardo ningún rencor con ellos.
El juez quinto penal de audiencias, José Alfredo Silva, mantuvo la medida cautelar como es la prisión preventiva y programó la lectura de sentencia el día jueves 9 de mayo a las 12 del medio. Este caso demostró una vez más que por más reglas o ritos oficiales que comunique la iglesia, la gente por su cuenta y en la desesperación crea los propios.
Y con el tiempo los casos no hicieron más que crecer. En 2020, durante la pandemia, varias iglesias se vieron saturadas por reportes de supuestas posesiones y solicitudes de exorcismos. Para 2022, unos 120 exorcistas italianos respondieron a una encuesta y la gran mayoría afirmó estar sobrecargado de personas poseídas. En septiembre de 2025, el Papa León XIV envió un mensaje oficial a unos 300 exorcistas reunidos en Roma, calificó su ministerio de delicado y necesario y los animó a acompañar con prudencia a los fieles afectados. Pero el problema sigue
siendo que fuera de los muros del Vaticano, el exorcismo ya es un espectáculo, ya sea presencial o online, ya que todos los videos que veremos de acá en adelante tienen millones y millones de reproducciones en YouTube. Ah, te estás riendo. ¿Por qué? ¿Por qué estás riendo? Porque muchos no creen. ¿Cómo es? Muchos no creen.
Muchos no creen. No creen que que yo existo. Ah, no cre que existís. ¿Cómo es tu nombre, demonio? Tu nombre. Lucifer. Lucifer. Ven acá. Camina hacia adelante. Dale, acompáñame acá. Camina conmigo. Yo quiero el alma de esa de esa, el alma de esa, de esta acá también el alma de todos ellos que vos tenés en tus garras.
Poneme acá. Le doy el armado. Anda, onda. Son videos grabados a lo largo y ancho del mundo donde se ven supuestas posesiones en vivo, gritos, convulsiones, lenguas y personas cayendo al piso, mientras que un pastor, a veces católico y a veces no, le ordena al demonio que se vaya. [Música] Limpiezas con ramos, rezos colectivos, cadenas de oración, agua bendita, estampitas de santos y cruces en la frente.
A veces lo hace un sacerdote y otras no. Lo puede hacer una curandera, un pastor autoconvocado o una señora del barrio que simplemente sabe orar. Eres libre en el nombre de Jesús de Nazaret. ¿Quién so? No me digas. ¿Sabes quién soy yo? Ah, una muchas bruja muchas muy poco poder a la comparación. En algunos casos incluso se mezclan elementos de otras tradiciones, saumerios andinos, rituales afroamericanos, símbolos evangélicos.
El resultado es una especie de exorcismo híbrido que no sigue ninguna norma oficial, pero que conserva la misma lógica. Una persona sufre algo invisibley otra intenta sacárselo con un ritual. Para la Iglesia oficial, estas prácticas son un gran problema, no solo porque, como ya vimos, pueden causar mucho daño, sino porque muchas veces se terminan usando como mecanismo de poder, manipulación o lucro.
La Congregación para la Doctrina de la Fe ya advirtió sobre esto en más de una ocasión, pero en la práctica es muy difícil controlar lo que pasa en miles de comunidades donde el acceso a un médico, un psicólogo o incluso un sacerdote capacitado es casi imposible. En esos lugares, el exorcismo no es una opción más.
Es muchas veces la única respuesta que alguien encuentra cuando siente que algo lo está rompiendo por dentro. De hecho, estudios de antropología, psicología y sociología señalan que las experiencias de posesión aparecen con más frecuencia en contextos de exclusión: pobreza, violencia doméstica, trauma infantil, abandono o discriminación. ¿Cómo te llamas? ¿Cómo entraste a ella? Porque ya estaba sola.
¿Por qué entraste a ella? Porque ella necesita de mí. Ella no necesita de ti. Sí, porque ella sola. La familia la dejó sola. Cuando ella se metió en problemas, todos la dejaron sola. ¿Cómo entraste en ella? Oh, en una discoteca. ¿Qué hizo para que tú entraras en ella? Que la sentía sola. ¿Quieren destruirla? Sí. ¿Cuántos hay allí contigo? [Música] y pues ahora en el nombre de Jesús, espíritu de prostitución, te ordeno que la sueltes en el nombre de Jesús.
Sal de ella. No voy a salir. Río de ti. Muchos como tú han tenido la misma actitud. Muchos ha intentado sacar nombre de Jesús. Suéltala. Ella es mía. Ella alma va a ser mía. Ella no te pertenece. Ella le pertenece a Jesucristo. Te echamos fuera. Fuera en el nombre poderoso de Jesús. Fuera en el nombre poderoso de Jesús. Fuera. Fuera. Fuera.
Fuera. Fuera. Fuera. Fuera. Fuera. Fuera. Fuera. Te quemo. Te quemo. Te quemo. Ahora en el nombre de Jesús. Fuera. Fuera. Ya desde hace mucho tiempo que trastornos disociativos, epilepsia, esquizofrenia o ciertos trastornos mentales empezaron a explicar buena parte de los síntomas que antes atribuían a una posesión.
Esto incluso también lo dicen en el exorcista. Además, durante las últimas décadas, otros estudios de psicología clínica y antropología que pueden encontrar en la descripción de este video coincidieron en que las personas que aseguran estar poseídas suelen compartir ciertos factores de vulnerabilidad emocional y social.
Estas investigaciones muestran que detrás de muchos casos de posesión, sean de la religión que sean, hay historias de trauma no resuelto, abuso físico o sexual, episodios de violencia extrema o contextos de guerra. Mientras buscaba archivo para este informe, encontró un caso de 2017 en Nicaragua, donde una niña de 15 años es atada a una cama porque, en teoría está poseída.
Lo llamativo es cuando le preguntan a la familia desde hace cuánto que está en ese estado. Se fue, se la llevó un muchacho cuando ya tenía 12 años. Tuvieron una niña, pero resulta que cuando el hombre pues no la trataba bien, ni a ni ni la señora, la la suegra de ella tampoco, entonces el hombre la dejó cuando la niña tenía 6 meses.
Entonces vino otro muchacho, pues, y le dio el apellido a la niña y se la llevó para San Carlos. En noviembre ella vino, pero cuando regresó, como a la semana de haber venido de allá, ella se fue a un culto, una aquí pasa un culto en una casa. Y ahí le agarró, cuando el pastor empezó a orar por ella, a ella le agarró una gritadera y aquella sofocación y que ella miraba gente enfrente de ella y entonces los hermanos comenzaron a echarle sal en su cuerpo y todo y era cuando más gritaba ella.
En ese caso, el padre de una parroquia cercana decía que para él era producto de santería u hechicería. Pero este tipo de experiencias no se limita a un solo lugar, país o cultura. He visto desde encuentros en iglesias hasta un hombre metiéndole un huevo en la boca a una mujer para después sacar manojos y manojos de pelo.
Desde África hasta América Latina, los estudios coinciden en que la posesión aparece con mayor frecuencia en entornos donde las emociones intensas o el sufrimiento psicológico no encuentran un espacio legítimo para expresarse, como en comunidades con normas religiosas muy estrictas, donde ciertos pensamientos o conductas son vistos como pecado.
Sí, la posesión pasa a ser una forma de manifestar ese conflicto interno sin romper las reglas sociales. Para la medicina y la psiquiatría contemporánea, la posesión no se considera un fenómeno sobrenatural, sino lo que se denomina un concepto cultural de angustia. Lo interesante es que aunque la causa no sea un demonio ni un ente externo, el sufrimiento de quien lo vive es absolutamente real.
Los síntomas físicos, los episodios disociativos, las voces o las convulsiones existen, pero se reinterpretan a través del marco cultural que esté disponible. Ensíntesis, los exorcismos siguen y seguirán existiendo. Tiene un ritual oficial, un cuerpo doctrinal, sacerdotes capacitados y normas claras. Pero también existe totalmente por fuera de eso, en parroquias, en redes sociales, en memes y en vídeos que circulan con millones de visitas.
Y aunque para la ciencia y la evidencia los demonios no existan en términos médicos, para quien lo está sufriendo, la experiencia es tan real y aterradora como cualquier dolencia reconocida por la ciencia. La investigación para este video fue prepresentada en vivo en Mar del Plata con toda una hora extra de contenido. El show ya está disponible para miembros del canal y habrá uno nuevo cada mes.
Por el momento, solo en Mar del Plata, aunque existe la posibilidad de sumar más ciudades. Espero que les divierta tanto como a mí me divirtió hacerlo. Y los invito a comentar en qué ciudad les gustaría que se presente algún futuro